Wed 27 Jan 2010 |
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There are no translations available. Texto escrito para CODO A CODO por invitación de Andrea Benites-Dumont
Hay un viejo podridoque quemó el jardín floridoy tiene un hijo imbécilcon la cara de asesino(León Gieco – Ídolos de los quemados, del CD Bandidos Rurales) Cuando han transcurrido más de 33 años del comienzo de la peor de las dictaduras vividas en Argentina, los debates no solo no se cierran, sino que aún hoy no han madurado lo suficiente en la necesidad de revisar nuestro pasado reciente. Claro ejemplo del proceso histórico fallido es la larga transición vigilada que vivió (y vive) Argentina desde el 10 de diciembre de 1983, cuando el extinto dirigente del Partido Radical, Raúl Alfonsín, diera comienzo a la nefasta primavera alfonsinista. Si una provincia se destaca en el proceso de garantía en el afianzamiento de la impunidad a los dictadores esa es sin lugar a dudas Tucumán. Situado en el corazón del Noroeste argentino, el llamado Jardín de la República tuvo en su historia reciente (y aún hoy lo tiene), todos los condimentos particulares que lo convierten en un jardín de impunidad. Siga Leyendo el artículo en CODO A CODO AQUÍ También en la publicación de Enero de 2010 recomiendo |
| Last Updated on Tuesday, 02 February 2010 14:12 |








