
¿A 35 años del golpe contra el gobierno de Salvador Allende, qué lecciones podemos aprender de aquello?
¡Pregunta difícil!… Voy a e empezar por mí: yo aprendí que mi tristeza de cada septiembre es un sentimiento que necesito porque me dice que la destrucción de hace 35 años se prolonga hasta hoy. Estoy dando una respuesta medio “terapéutica” a una pregunta que supuestamente es “más” política, y es que pienso que no hemos aprendido casi nada, y lo peor es que ya ni sentimos -a veces creo que como les pasa a algunas víctimas de violencia, aspiramos a ser el agresor...-. Sería fácil decir que los cambios revolucionarios no se hacen “pacíficamente” ni por la vía “democrática burguesa”… –lo que es verdad- pero hay más: Esta izquierda no ha reconocido jamás que fue derrotada, en gran parte, por culpa de su propia ceguera. Ceguera por ejemplo para reconocer identidades diversas, como la del pueblo mapuche al que la UP (Unidad Popular) trató como “clase campesina”. Jamás reconoció tampoco -igual que hoy- la sexualidad como una dimensión política, económica, social. Siguió separando lo privado de lo público mientras jóvenes de grupos revolucionarios experimentaban el amor libre, escondidos, como ocultando un “vicio burgués”…





















































