Se termina de legalizar el fascismo y el macartismo en el Estado teocrático autoproclamado judío
Gush Shalom también en la mira del gobierno israelí
Israel es una dictadura fascista. ¿Qué dudas caben a esta altura del partido? La última noticia que confirma todo lo que ya sabíamos nos la trae Guideon Levy, periodista del periódico liberal israelí Haaretz (El País). Israel comienza a legalizar lo que en acto tanto sus servicios secretos, como su ejército y policía venían practicando, dentro y fuera de sus “fronteras” que es la persecución a quienes piensan distinto, a la “izquierda”, como en las mejores épocas de nuestras dictaduras latinoamericanas. Prohíben a los árabes, dueños originarios de esas tierras siquiera reclamar por ellas, pero prohíben todo movimiento de solidaridad de puertas adentro con el pueblo palestino. Israel termina de delinear entonces su fascismo a la israelí, fascismo del que estaría sumamente orgulloso hasta el propio Benito Mussolini. Los hijos del ocaso se armaron en respuesta, cantaría Ismael Serrano, mientras un militar detiene a un activista judío por denunciar la ocupación y la masacre en Gaza.
Mientras algunos artistas se comprometen con el opresor, Serrano prefiere seguir la coherencia del compromiso con el oprimido, aquel al que le canta, aquel con el que se compromete, aquel por el que alza su voz. Es que hoy, las voces de los trovadores más que nunca son necesarias en territorios como Gaza o Cisjordania, para recordarnos que la tragedia no es más que un crímen organizado. Serrano canta Luces errantes y nos pide comprometernos con una causa que debe ser la causa de todos. Es una causa de las miles de causas que a lo largo y ancho del mundo nos piden compromiso.
Si repasamos un poco la historia de Palestina encontramos infinidad de condenas a las acciones ilegales y genocidas que el gobierno de Israel ha llevado sistemáticamente a cabo contra el pueblo palestino. Expropiaciones, destrucción de hogares, separación de familias, detenciones ilegales… Como muestra aquí van unos pocos ejemplos.
Según un documento de Naciones Unidas titulado “La cuestión de Palestina y las Naciones Unidas”, en el apartado titulado “los asentamientos israelíes en el territorio palestino ocupado” se deja claro que Naciones Unidas se opone a la política israelí de asentamientos desde que tuvo lugar el primero de ellos. Es más, no solo se opone a ellos sino que los califica de “ilegales”, además de atribuirles la condición de “serio obstáculo para el logro de una paz completa, justa y duradera en el Oriente Medio”. Una comisión compuesta por Bolivia, Portugal y Zambia para examinar la situación de los asentamientos ilegales no obtuvo la colaboración del Gobierno israelí, lo cual era de esperar. En su informe de 12 de julio de 1.979, esto es, doce años después del primer asentamiento ilegal, la comisión determinó que la política israelí en los asentamientos tenía como objetivos: “el desplazamiento de la población árabe, el apoderamiento de la tierra y el control de los recursos de agua, la destrucción de casas y el extrañamiento de las personas…/…y otros cambios profundos…/…que violaban el Cuarto Convenio de Ginebra.”
Israel avanza firme en su decisión de terminar con la limpieza étnica de palestina comenzada hace más de 60 años.
El bloqueo es salvaje y cruel, está diseñado para mantener a los animales enjaulados apenas con vida, lo justo para aplacar las protestas internacionales, pero poco más. Es la última fase de los planes israelíes de larga data, respaldados por los EEUU., para separar Gaza de Cisjordania. (Noam Chomsky - commonsdreams.org - Rebelión)
Mucho se ha hablado y mucho se ha escrito desde que Israel invadiera las aguas internacionales del mar Mediterráneo para abordar de manera criminal y salvaje a la “Flotilla Libertad” e impedir, a sangre y fuego, que ésta llegara a la Gaza bloqueada con la ayuda humanitaria. Todo el mundo se ha apresurado a emitir opinión y a procurar echar luz sobre tanta oscuridad. Desde medios incluso “amigos” de Israel se ha cuestionado con cierta dureza el criminal ataque y el asesinato de un hasta ahora indeterminado número de militantes sociales y humanitarios. Sin embargo ha quedado la idea en el mundo que se trató de un acto pirático en el que los “piratas israelíes” abordaron un buque en altamar y asaltaron a sus ocupantes. El hecho, desde mi percepción, es mucho más grave y atendiendo al derecho internacional, debe ser inscrito en el marco de un genocidio planificado y ejecutado por mandos civiles y militares.
La convención para la prevención del delito de genocidio entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal:
La matanza que conmocionó al mundo ocurrió cuando un grupo de comandos israelíes asaltó el principal barco de una flotilla de ayuda humanitaria compuesta por otras seis embarcaciones, que había zarpado de Chipre con destino a Gaza, desafiando el bloqueo que Tel Aviv mantiene desde hace tres años contra ese enclave palestino, en el que se apiña un millón y medio de personas.