En el marco de la XVII Conferencia Internacional de Historia Oral, entrevistamos a Eugenia Meyer, pionera de la historia oral en México y América Latina. En un diálogo franco, la historiadora repasa algunos aspectos de su vida que determinaron su incursión en la historia oral en el abordaje de distintos temas vinculados a la historia contemporánea de México. Además, sobre el final de la entrevista, Meyer se refiere a la historiadora recientemente fallecida, Alicia Olivera de Bonfil, otra de las pioneras en el campo de la historia oral en México.
Datos de la entrevista
Entrevistadores: Laura Ortíz y Rubén Kotler / RELAHO
Fecha: 7 de septiembre de 2012
Lugar: Casa del Historiador, Ciudad de Buenos Aires.
“Esto que tenemos hace casi 18 años es reaccionario, es dictatorial e hipócrita”
Entrevista a Victoria Aldunate Morales, Activista feminista autónoma, escritora, terapeuta. Colaboradora en De Igual A Igual. A 35 años del trágico golpe de Estado de Chile que derrocó al gobierno del presidente Salvador Allende.
¿A 35 años del golpe contra el gobierno de Salvador Allende, qué lecciones podemos aprender de aquello?
¡Pregunta difícil!… Voy a e empezar por mí: yo aprendí que mi tristeza de cada septiembre es un sentimiento que necesito porque me dice que la destrucción de hace 35 años se prolonga hasta hoy. Estoy dando una respuesta medio “terapéutica” a una pregunta que supuestamente es “más” política, y es que pienso que no hemos aprendido casi nada, y lo peor es que ya ni sentimos -a veces creo que como les pasa a algunas víctimas de violencia, aspiramos a ser el agresor...-. Sería fácil decir que los cambios revolucionarios no se hacen “pacíficamente” ni por la vía “democrática burguesa”… –lo que es verdad- pero hay más: Esta izquierda no ha reconocido jamás que fue derrotada, en gran parte, por culpa de su propia ceguera. Ceguera por ejemplo para reconocer identidades diversas, como la del pueblo mapuche al que la UP (Unidad Popular) trató como “clase campesina”. Jamás reconoció tampoco -igual que hoy- la sexualidad como una dimensión política, económica, social. Siguió separando lo privado de lo público mientras jóvenes de grupos revolucionarios experimentaban el amor libre, escondidos, como ocultando un “vicio burgués”…