Esta foto la saqué en la Semana Santa 2008 en Salamanca. La envié al periódico 20 minutos que recogía las imágenes de Semana Santa de los lectores españoles. Está tomada con una máquina de fotos "normalita", pero como pueden ver, cuando se quiere contar una buena historia, no necesariamente se requiere de una Olivetti para hacerlo.
Última actualización el Viernes, 02 de Abril de 2010 11:59
24 de marzo 2010: las memorias en conflicto
Escrito por Rubén Kotler
Domingo, 21 de Marzo de 2010 12:24
24 de marzo de 2010. Las memorias en conflicto juegan su batalla en las paredes céntricas de Tucumán. Por derecha y por izquierda. Por derecha elogian la represión. Por izquierda llaman a comprender el valor de los juicios. Por derecha les hablan a los represores: NO PIDAN PERDÓN. Por izquierda les hablan al pueblo: NI OLVIDO NI PERDÓN. Las primeras exaltan el genocidio. Las segundas repudian el olvido y la falta de justicia. Para las primeras, salvar a la patria es asesinar el sueño de una generación "desaparecida". Para las segundas el juicio no repara el dolor, pero dignifica nuestra sociedad. Este 24 de marzo nos encontrará unidos o vencidos. De nosotros, de los que apostamos a las paredes de la izquierda, dependerá que la ecuación cierre en favor del recuerdo de los desaparecidos o en el olvido marcado por la impunidad de una justicia lenta. Se escuchó en la sala del Tribunal: Justicia lenta, NO ES JUSTICIA. De nosotros depende. "Un juicio no repara el dolor de nuestras ausencias, pero las dignifica".
Última actualización el Domingo, 21 de Marzo de 2010 12:32
Las abarcas desiertas, de Miguel Hernández
Escrito por Rubén Kotler
Miércoles, 17 de Marzo de 2010 08:42
Joan Manuel Serrat vuelve a las reíces y recupera el poemario de uno de los más grandes poetas de la España contemporánea. En Hijos de la Luz y de la Sombra el catalán vuelve a homenajear a Miguel Hernández, demostrando una vez más que la poesía, la buena poesía, es compatible con la música, la buena música. Uno de los temas del trabajo de Serrat y Hernández insiste en recordarnos la pobreza. Las "abarcas" desiertas de aquellos que no tienen nada. Ni siquiera un juguete en Reyes.
Por el cinco de enero, cada enero ponia mi calzado cabrero, a la ventana fría.
Y encontraba los días, que derriban las puertas, mis abarcas vacías, mis abarcas desiertas.
Última actualización el Miércoles, 17 de Marzo de 2010 07:17
El Nóbel de la Paz o el señor de la Guerra
Escrito por Rubén Kotler
Martes, 05 de Enero de 2010 12:56
Esa sonrisa ¿vale una guerra?
Apresurado, el comité que decide quién merece el premio Nóbel de la Paz, decidió entregar la "distinción" a Mr. Obama. O deberíamos decir al ¿"Señor de las Guerras"?